lunes, 12 de septiembre de 2016

"¿De quién es la Virgen de Consolación de Utrera?" (Julio Mayo)

“¿DE QUIÉN ES LA VIRGEN DE CONSOLACIÓN DE UTRERA?”

Varias cartas, fechadas entre 1841 y 1845, de la serie documental de los Asuntos Despachados del Archivo arzobispal de Sevilla, arrojan una serie de claves muy sugerentes respecto a la propiedad de Nuestra Señora de Consolación, en las que se discute si la imagen correspondía a la institución eclesiástica, en medio de la disputa que mantuvieron los miembros de su hermandad con el clero parroquial de Santa María de la Mesa –histórica collación de la que depende–, a cuenta de la colecturía de misas y limosnas que se recaudaban en la festividad principal de la Virgen, cada 8 de septiembre. Se suscitaba así la eterna lucha encubierta entre el clero secular y, en este caso, la hermandad de la Virgen por controlar el culto de una imagen de gran devoción, que propicia una considerable fuente de ingreso económico.

Es el propio hermano mayor, don Joaquín Giráldez, quien se dirige entonces al ministro de la Gobernación para manifestar que, después de que los frailes Mínimos fuesen expulsados definitivamente del convento, y quedasen confiscados todos los bienes de la comunidad religiosa por el Estado, el templo de la patrona de Utrera había quedado prácticamente abandonado, como la mayor parte de todos los que se hallaban a las afueras de las poblaciones.

Pese a que la hermandad se había hecho cargo de su mantenimiento y el culto a la Virgen, el devoto Giráldez se quejaba de que el clero local se había adjudicado la pertenencia de la imagen, después de la marcha de los monjes. Argumenta en su escrito el hermano mayor que la apropiación se había producido a causa de una circunstancia sobrevenida, provocada excepcionalmente por los dictámenes gubernamentales y que, por tanto, los derechos de propiedad de la misma habían pasado a manos del ordinario eclesiástico de modo accidental.

Devoción de arraigo popular

El caso es que la Virgen de Consolación, después de que los religiosos abandonasen el santuario en 1835, nunca llegó a trasladarse al templo parroquial de Santa María. No recogían las leyes desamortizadoras, en ningún caso, que las tallas pasasen a la parroquia en la que hubiese estado enclavado el convento. Y sí disponían, sin embargo, que se quedasen abiertos este tipo de templos, «necesarios para la comodidad y pasto espiritual», como el utrerano, en los que residía una devoción de arraigo popular.

En el mes de agosto de 1842, se erigió precisamente una nueva hermandad bajo el título de Consolación, para canalizar la enorme devoción que aún continuaba profesándosele a la imagen, pese a que el gobierno ilustrado de Carlos III hubiese ordenado suspenderla, después de que prohibiese la celebración de la romería y procesión, por ejercitarse en ellas prácticas irrespetuosas (1771). No se trató de una extinción de la hermandad por decrecimiento del culto, sino que esta fue forzosamente suspendida como consecuencia de una exagerada medida represora, impuesta desde la Corona, sin posibilidad ninguna de reanudar su actividad hasta que la autoridad civil le facilitó, en aquellos años centrales del siglo XIX, una cierta cobertura legal mediante la aprobación de sus nuevas reglas.

Pero el misterio radica quizá, en saber interpretar adecuadamente el principio de este riquísimo fenómeno devocional. Así narra el erudito utrerano Rodrigo Caro, en su libro sobre el Santuario de Nuestra Señora de Consolación, publicado en 1622, la llegada de la Virgen: «En el año 1507, una mujer vecina de Sevilla, tenía consigo esta venerable imagen. Después de una epidemia de peste determinó venirse a Utrera, donde tenía una hija viviendo que se decía Marina Ruiz». Años más tarde, al hacerse mayor esta utrerana llevó la talla «al emparedamiento del Antigua», de donde pasó al poco tiempo a la ermita de los monjes, establecida en el camino de los espiritistas, muy cerca del actual santuario.

Nos enseña la historia de Consolación que aquella imagen, ofrecida por una señora particular, se llevó después al extrarradio del pueblo, lejos del templo parroquial, donde creció su prestigio y fama como imagen milagrosa, sin que su origen guarde relación ninguna con Santa María, para cuya iglesia ni fue hecha ni donada. De hecho, cuando a finales del mes de marzo de 1561 se hicieron cargo de la ermita los frailes Mínimos, y se protocoló ante notario el inventario de los bienes, figura asentada en la relación que hemos consultado la imagen de Nuestra Señora de Consolación.

Es cierto que los derechos de la colecturía los percibía la parroquia. Pero su clerecía, como mucho, limitó siempre sus funciones a vigilar el uso digno de una representación sagrada de la Virgen María, sin que nunca interfiriera sobre las donaciones que recibían los Mínimos ni en el adorno de la efigie, como lo pone de manifiesto el hecho de que el barquito de oro lo donase, a los propios monjes, Rodrigo de Salinas en 1579, y no a la parroquial. En el pasado, la Iglesia no mostró tampoco mucha preocupación sobre la cuestión jurídica de la propiedad de la imagen, pues su interés radicaba más bien en la administración de un bien espiritual, y no en el de una talla física.


Virgen de los gitanos

Por la ermita iban y venían personas de condiciones sociales y nacionalidades distintas (flamencos, portugueses, italianos…). Pero al margen de los participantes de la Carrera de Indias, que imploraban protección en sus travesías hacia América (marineros, pilotos, capitanes, comerciantes, frailes, etcétera) cuando marchaban hacia los puertos gaditanos, se convirtieron en grandes devotos suyos un buen número de peregrinos pobres y errantes que acudían en romería durante todo el año para suplicarle a la Virgen buenaventura. En sus orígenes, Consolación atrajo una población marginal perdida, en muchos casos, para la vida de la Iglesia, que terminó agrupándose en una pequeña aldea organizada en torno a la ermita. La enorme concurrencia de peregrinos y la animada actividad comercial de este escenario de trueque, hizo que allí se avecindaran varias familias gitanas. Nació así la feria. Es un hecho constatado la presencia de ganado en el interior de la ermita, en una de las ocasiones que fue abandonada antes de que llegasen los Mínimos. No deja de ser sintomático también que el rostro de la Virgen fuese inicialmente moreno y «muy oscurecido» hasta que, con los años, terminó aclarándose. Contaba en el siglo XVII el escritor sevillano Juan de Arguijo que Consolación obraba milagros a gitanos como don Diego Tello, un caballero de Sevilla hábil, en juegos de naipes, que había perdido la vista de un ojo refinando un poco de pólvora. Así se entiende ahora que algunas gitanas como María Hernández dispusiesen en su testamento, fechado en 1589, enterrarse dentro del santuario junto a la Virgen.



Y porque nadie como Ella ha sabido llenar de espiritualidad mariana, y ocupar los espacios del alma de esta tierra purísima, sus hijos lucharon desde muy antiguo por acogerse bajo la protección de su Madre y Reina. Casi una década antes de que concluyera aquel floreciente siglo XVI, el ayuntamiento la había nombrado ya patrona de la localidad, aunque no se conserva el acta de la proclamación.

Conocemos la noticia por otros documentos del propio Archivo municipal y los testimonios escritos del mismo Rodrigo Caro. El pueblo la hizo suya a base de amor, porque en su intermediación encontró soluciones a tantos conflictos, adversidades y fatalidades, que acabó hermanando el bello título de la advocación con su identidad misma, que en definitiva es su propia pertenencia. Razón esta por la que, desde hace ya varios siglos, Consolación es patrimonio del pueblo de Utrera.


JULIO MAYO, HISTORIADOR
Y AUTOR DE NUMEROSOS ESTUDIOS


SOBRE CONSOLACIÓN DE UTRERA



TEXTO EN SLIDESHARE:

domingo, 7 de agosto de 2016

Manuel Jiménez Pulido. El Donadío de Tomillos y su vinculación a la Casa de Benamejí

PRESENTACIÓN DE LIBRO.-


Editorial La Serranía se complace en invitarle a la presentación del libro, El Donadío de Tomillos y su vinculación a la Casa de Benamejí, cuyo autor es Manuel Jiménez Pulido.

  • Día y hora: Jueves 11 de agosto a las 20:00 h
  • Lugar: Café-Bar Polear, (C/ Virgen de los Remedios, 6), Alcalá del Valle (Cádiz)

Esperamos contar con su grata presencia en este acto

Rogamos que dé la máxima difusión posible a esta invitación entre personas de su entorno que puedan estar interesadas.

Un cordial saludo

José Manuel Dorado Rueda
Editorial La Serranía. Director-Gerente
C/ Ronda, 27 - 11693 Alcalá del Valle (Cádiz)
www.laserrania.org - editorial@laserrania.org
Tfno.: 661 84 97 31

“Un documento antiguo sobre el Patronazgo de las Nieves de Los Palacios”

“Un documento antiguo sobre el Patronazgo
de las Nieves de Los Palacios”

JULIO MAYO

Concerniente al patronazgo que la Santísima Virgen de las Nieves, viene regentado históricamente sobre Los Palacios, había sido muy escueta la información que hasta el momento poseíamos, mínimamente aportada por varios expedientes de la segunda mitad del siglo XVIII, y otros tantos fechados en el transcurso del XIX.

Conocíamos que una pequeña efigie gótica de talla era la representación escultórica de la primitiva imagen titular de la parroquia –pues la actual es de vestir–, dedicada precisamente al título de Santa María la Blanca, desde que se edificara el templo hacia 1440 por mandato del duque de Arcos, don Juan Ponce de León. Sin embargo, el descubrimiento del acuerdo adoptado por el Concejo municipal de Los Palacios, el 9 de febrero de 1653, en el que figura invocada como patrona –según expresa el acta– «la gloriosa Virgen, Santa Madre de las Nieves», documenta con rigor la alta distinción que los moradores de la población le habían otorgado ya, con anterioridad a aquel momento de tanta penuria de mediados del siglo XVII, en el que tantos estragos causó la pestilencia entre los habitantes.

En razón de la protección milagrosa que la Virgen Blanca hubo de proporcionar al vecindario en momentos adversos, es muy posible que la corporación la hubiese proclamado patrona, incluso antes de que visitasen el pueblo los Reyes Católicos (1490), y hasta el mismísimo Cristóbal Colón, acogido como huésped por el cura y cronista, don Andrés Bernáldez en 1496, después de que el conquistador regresase de su segundo viaje a América.

Este interesantísimo manuscrito se conserva en el Archivo parroquial de San Juan Bautista de Marchena, cuyo municipio fue durante varios siglos cabeza del estado de Arcos y, en cuyo templo llegaron a solemnizarse importantes funciones religiosas, a las que acudían los representantes de cada uno de los lugares del señorío. Una de aquellas convocatorias colectivas tuvo lugar el domingo 26 de febrero de 1653, día en el que la casa de Arcos renovó su adhesión a la defensa de la pureza inmaculada de la Virgen María, por haber sido concebida sin mancha de pecado original.

Al margen de los valores religiosos del documento que analizamos, queremos resaltar así mismo la significación política que representó aquel gesto de apoyo institucional, brindado por la casa de Arcos a la monarquía hispánica, que tanto se involucró en requerir al Papa la definición del dogma concepcionista, entre la gran oleada de votos que se suscribieron aquel mismo año de 1653 en numerosos pueblos de Andalucía, a raíz de la iniciativa promovida desde la Corte. A aquella misma fecha corresponde también, por ejemplo, la invocación inmaculista rogada por el pueblo de Almonte a la Virgen del Rocío.

El acta remitida por el Ayuntamiento de Los Palacios no puede confundirse con el nombramiento oficial del patronazgo, porque se trata de una petición implorada por la corporación municipal, a la Virgen de las Nieves, así como a todos los santos del cielo, con el propósito de que ayudase a conservar vivo este misterio de la fe católica entre los pobladores del estado de Arcos. El entonces duque, don Rodrigo Ponce de León, solicitó a cada uno de los cabildos civiles que se oficiara simultáneamente en la iglesia principal de cada pueblo, con independencia de la celebración en Marchena, otro acto litúrgico de gran boato, en el que se invocara la virtud virginal de María.

Según el testimonio que hemos descubierto, componían el Concejo, Justicia y Regimiento de Los Palacios, el corregidor don Juan Esteban Pachón, los alcaldes Nicolás Martín Moreno y Andrés López Gallardo, el Alguacil mayor Diego Lozano Cortés, y los regidores Hernando Moreno, Alonso Muñoz Parrales, Domingo Hurtado y Francisco Falcón, junto a otros tantos concejales más.

Es muy llamativo que uno de los testigos comparecientes ante el escribano palaciego que autentificó el acuerdo, fuese el vecino de Villafranca de la Marisma, Francisco Begines. En aquellos años del Barroco aún no se había consumado la unión de ambas localidades. No obstante, a nivel eclesiástico sí dependían conjuntamente del mismo templo parroquial, situado en la jurisdicción de la antigua villa de Los Palacios.

Hasta 1836, una vez que desaparecieron los señoríos, no se consumó la unidad política entre Villafranca y Los Palacios, que continuó conservando el reinado espiritual de Nuestra Señora de las Nieves. El gran esfuerzo de su vecindad por formar un solo pueblo –fundamentado en el hermanamiento y no en la independencia–, no se ha perdido, pues fue el acontecimiento más importante de toda la Historia local.

Como tampoco quedó relegado al olvido el compromiso religioso y la perseverancia de aquellas mujeres y hombres que mantuvieron intacto el legado cultural recibido de sus antepasados, cuyo símbolo más logrado aún lo encarna hoy, cuando se conmemora el 180º aniversario de la unión (1836-2016), la resplandeciente blancura inmaculada de su Madre de las Nieves.


JULIO MAYO. HISTORIADOR Y ARCHIVERO MUNICIPAL


DE LOS PALACIOS Y VILLAFRANCA


Enlace:




domingo, 10 de julio de 2016

Información. Congreso "El Mundo del Barroco y el Franciscanismo" (julio 2016)






EL MUNDO DEL BARROCO Y EL FRANCISCANISMO
(CONGRESO INTERNACIONAL)

LUGAR Y FECHA DE CELEBRACIÓN:
Baeza (25-27 de julio de 2016)
Priego de Córdoba (28-29 de julio de 2016)




 UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCÍA  SEDE: BAEZA

 ASOCIACIÓN HISPÁNICA DE ESTUDIOS FRANCISCANOS - SEDE: PRIEGO DE CÓRDOBA



CÓDIGO 3679

Directores académicos:

  • Dr. Manuel Peláez del Rosal (Presidente de la Asociación Hispánica de Estudios Franciscanos)
  • Dr. Felipe Serrano Estrella (Director del Secretariado de Planificación y Gestión de Actividades Culturales de la Universidad de Jaén)





Información

CONTENIDOS Y OBJETIVOS DEL CONGRESO
Los objetivos del Congreso pretenden un avance científico en la materia, que aun habiendo sido tratada en otros anteriores significará un importante complemento en el estado de la cuestión. Los fines académicos son los propios de un congreso de este tipo de carácter multidisciplinar en el que se darán cita investigadores, académicos, profesores y alumnos de la temática que se anuncia, por lo que resulta muy oportuno para todos los especialistas que están interesados en el conocimiento de esta importante parcela.


PROGRAMACIÓN
El programa del Congreso se estructura en una serie de mesas a cargo de prestigiosas personalidades del mundo académico, universitario y científico, al frente de las cuales figura un ponente, a cuya exposición, seguirá la de los correspondientes comunicantes, que harán lo propio respecto a los temas que presenten en el tiempo que se le dispense según la relevancia de su aportación.

PONENCIAS:

I.- Fundaciones y asentamientos conventuales (P. Agustín Boadas, ofm*, Convento de san Francisco el Grande. Madrid)

En esta sección se valorará la implantación territorial de la Orden en sus tres ramas y se abrirá el espectro del análisis también a estudios sobre geografía y topografía franciscana, configuración urbana, modelos que se repiten en un mismo ámbito y valoración de conjunto de presencias franciscanas concretas. Se tendrán en cuenta también los  privilegios, bulas y reales provisiones de origen eclesiástico o civil que fueron la causa remota del establecimiento de muchos conventos y monasterios franciscanos.

II.- Monarquía y nobleza en los monasterios franciscanos masculinos y femeninos (Dra. María del Mar Graña*, Universidad Comillas. Madrid)

Desde los primeros tiempos de su constitución  en la Península Ibérica, todas las ramas franciscanas, masculinas y femeninas, trabaron importantes contactos con la élite política y social. Sabemos que tanto la monarquía como la nobleza mostraron simpatía por el franciscanismo favoreciéndolo con oportunas medidas políticas. Sin embargo, siguen siendo muy necesarios estudios específicos y bien documentados. Estudios que permitan concretar por épocas históricas, figuras regias, dinastías, linajes, niveles nobiliarios, varones y mujeres, frailes y monjas…

III.- Fuentes iconográficas y ornamentales (Dr. José Fernández López*, Universidad de Sevilla)

En esta ponencia se analizan algunos ejemplos que el arte barroco incluyó en sus repertorios. Prescindiendo de su consideración  despectiva conceptual el estilo barroco se caracterizó por su falta de regularidad y orden. En arquitectura y retablística fue común la utilización de composiciones basadas en puntos, curvas, elipses y espirales,  figuras policéntricas de gran belleza y ornato. La pintura, la escultura y los estucados crearon conjuntos artísticos teatrales y exuberantes con fines catequéticos y espirituales. De esta “filosofía” se valió la Orden franciscana para su promoción y difusión.

IV.- Capillas sacramentales y devocionales: la capilla de Jesús Nazareno de Priego de Córdoba  (Dr. Jesús Rivas Carmona*, Universidad de Murcia)

Las capillas adquirieron gran importancia durante el Barroco, tanta que alcanzaron a convertirse en verdaderas iglesias adosadas a otras. Muchas de las más relevantes se construyeron anejas a catedrales y parroquias mayores, pero asimismo a los templos conventuales, como bien ilustra el caso de los franciscanos, en sus distintas ramas. Las capillas en las iglesias de esta orden se justifican, por un lado, por la acogida que la misma otorgó a los laicos, que sobre todo a través de instituciones como las cofradías se hicieron presentes con magníficas capillas. De otro lado, hay que tener en cuenta la propia espiritualidad y las devociones de la orden, que de un modo muy particular se manifestaron en la Pasión de Cristo y en el culto a la Virgen, como la Inmaculada Concepción. La antigua iglesia de franciscanos observantes de Priego de Córdoba proporciona un magnífico ejemplo de ese valor de las capillas, de su vinculación a las cofradías y de su dedicación a los misterios de la Pasión, al tiempo que la Inmaculada preside el templo desde el camarín del retablo mayor.

V.- Religiosidad popular y franciscanismo en el Barroco (Salvador Rodríguez Becerra*, Salvador Hernández González*. Universidad de Sevilla)

Los franciscanos movidos por la necesidad de difundir su carisma que incidía sobre todo en la pobreza y en la naturaleza humana de Jesús y la de afianzar sus fundaciones conventuales, se expandieron y acercaron más al pueblo y a sus formas de vivir la religiosidad. La necesidad de la limosna para su sostenimiento, hizo que este acercamiento fuera más permanente y profundo que el realizado por otras órdenes religiosas. Afianzar y difundir el sufrimiento de Jesús en su advocación pasionista del Nazareno mediante hermandades y cofradías, instituidas en sus iglesias conventuales, constituyó  uno de sus logros más destacados en el Barroco, cuyos resultados han llegado a la actualidad. Analizar histórica y antropológicamente este proceso en Andalucía será el objeto de esta ponencia.

VI.- Economía conventual: Sindicatura, bienes y rentas (Dra. Ana Sanz de Bremond y Mayáns*, Universidad Complutense)

Las Órdenes Religiosas y, con ellas las de la familia franciscana en particular, ocupan un importante lugar en lo que se refiere a cuestiones de hacienda, renta y patrimonio a lo largo de la Edad Moderna. Desde los movimientos de reforma propios de los años posteriores al Concilio de Trento y la estricta observancia de la Regla y constituciones el concepto de pobreza sufre una gran evolución por causa de determinadas coyunturas económicas que le habilitan a tener bienes propios y cuantiosas rentas. Durante el siglo XVII muchos pueblos y ciudades se dotan de conventos, tanto femeninos como masculinos. Todo ello llevará a que en el siglo XVIII,  los ilustrados critiquen en sus escritos el excesivo número de regulares asentados en ellos así como sus considerables bienes, tanto muebles como, sobre todo, inmuebles.

VII.- Patronazgo y promoción artística (Dr. Felipe Serrano Estrella*, Universidad de Jaén)

Los procesos de patronazgo y promoción artística suelen estar estrechamente relacionados en los espacios de las órdenes religiosas. A través del derecho de patronato se materializa la unión entre los mendicantes y la sociedad de su tiempo. Las capillas mayores y laterales de los templos franciscanos estuvieron vinculadas a importantes linajes de la nobleza y de las oligarquías locales. Sus miembros se encargaron de amueblarlas y alhajarlas, disponiendo sus escudos en las partes más visibles de las mismas. Retablos, tallas, pinturas, objetos suntuarios y ornamentos sagrados, fueron costeados por los patronos. Las capillas se convirtieron en un verdadero lugar de pública representación y, con frecuencia, por su autonomía y entidad fueron auténticas “iglesias dentro de la iglesia”. Las familias propietarias tenían en ellas su lugar reservado durante las grandes ceremonias y también su espacio de enterramiento.

VIII.- Música conventual: la capilla de música, instrumentos, componentes, funcionamiento y vicisitudes (Dr. Pedro Jiménez Cavallé*, Instituto de Estudios Giennenses)

El trabajo se inicia con un esbozo histórico sobre la liturgia y la práctica de la música religiosa en los monasterios y catedrales evolucionando de la unidad a la diversidad, según el centro y la filosofía de cada orden, en función de sus recursos, y de la monodía a la polifonía con la participación instrumental. Se trata del olvido de los conventos por parte de la musicología, centrada en las catedrales a pesar de la llamada de atención de algunos musicólogos (Barbieri…); sólo en el último cuarto de siglo se inició el estudio de estos centros con su capilla musical organizada en torno al maestro o corrector de canto y de forma especial el de los conventos femeninos con su particular fisonomía. Dentro de los franciscanos adquieren especial relieve el de S. Francisco de Bilbao y el de Nuestra Señora de Aránzazu, en Guipúzcoa, mencionándose la obra de los teóricos de canto llano y la de los organeros que dieron prestigio a la orden.

IX.- Diccionario biográfico franciscano (DBF): Figuras del Barroco (Dr. Manuel Peláez del Rosal*, C. Real Academia de la Historia y Dr. Antonio Gil Albarracín*, C. Real Academia de Bellas Artes)

El famoso historiador inglés Hugh Thomas ha afirmado que en España se ha dado poca importancia al arte de la biografía. Ponderando el valor de esta opinión, y en consonancia con el espíritu de la Real Academia de la Historia, responsable del Diccionario Biográfico Español, la Asociación Hispánica de Estudios Franciscanos (AHEF) ha proyectado la edición del Diccionario Biográfico Franciscano de España, Portugal, Iberoamérica y Filipinas, en el marco de sus congresos veraniegos, como una de sus secciones. El notable reto al que se hace frente es un empeño que presenta graves dificultades (económicas y científicas), pero, sin duda, posibles de superar. Con esta finalidad se ha trazado una estrategia, en la que colabora el Centro de Estudos de História Religiosa de la Universidad Católica Portuguesa (CEHR). En el presente año se publicará el primer volumen, que recogerá las biografías presentadas a los Congresos de 2015 y 2016.

X.- Literatura franciscana: Miguel de Cervantes, Lope de Vega y otros terceros franciscanos (Dr. Antonio Cruz Casado*, catedrático de Lengua y Literatura Española. Córdoba)
                                                
La literatura española del Siglo de Oro cuenta con relevantes escritores que, en la última etapa de su vida o en un momento determinado de la misma, optan por ingresar en la Venerable Orden Tercera de San Francisco. Entre ellos se encuentran Miguel de Cervantes, Félix Lope de Vega Carpio y varios más que configuran, en conjunto, un amplio panorama de religiosidad fuertemente imbricada en la creación literaria y en la trayectoria personal de cada uno de ellos. Como ejemplo significativo, puesto que estamos en el IV Centenario de la muerte de Cervantes, prestamos especial atención a la última etapa de su vida, cuando ingresa en la VOT, en la que también lo habían hecho (o lo harían con posterioridad) muchos miembros de su familia, como su hermanas Andrea de Cervantes y Magdalena de Cervantes (esta última llamada a partir de entonces Magdalena de Jesús), su esposa, Catalina de Salazar y Palacios, o su hija natural  (luego reconocida) Isabel de Saavedra. De esta manera, junto a los grandes autores españoles de la orden franciscana (Alonso de Madrid, Francisco de Osuna, Bernardino de Laredo, Antonio de Guevara, Diego de Estella, Juan de los Ángeles, etc.), deben incluirse también, como participantes de la espiritualidad de la Orden, los escritores citados, cuestión complementaria del tema franciscano visible en numerosos textos literarios, editados e inéditos, que hemos venido estudiando con reiteración en los últimos años.

XI.-Expansión franciscana de España y Portugal hacia Iberoamérica y Filipinas (Dra. María Adelina Amorim*, Centro de Estudios de Historia Religiosa de la Universidad Católica Portuguesa).

La fundación de la Orden por San Francisco supuso un auténtico revulsivo desde el siglo XIII. Buena prueba de ello fue tanto su adscripción como su expansión, fenómeno paralelo al demográfico de los siglos XVI y XVII. Se estudiarán los flujos migratorios y evangelizadores de España y Portugal, y se contabilizarán y sistematizarán los misioneros de ambas naciones. Esta Secção debruça-se sobre o papel e importância nos vários aspectos da vida humana, social, cultural, espiritual, artística, linguística e outras, quer na América Colonial Espanhola, quer no Brasil, quer no Extremo Oriente.

COMUNICACIONES:
ISMAEL AMARO MARTOS - Universidad de Jaén
Tejidos y bordados barrocos en el convento de Santa Clara de Nápoles

ALBERTINA MARQUES PIRES BELO* - Universidad Lusiada de Lisboa
Franciscanos em Aveiro : advento, fixação, e fulgor em tempo do Barroco
VICENTE CARRIÓN DOMÍNGUEZ* - Instituto de Estudios Albacetenses
Monarquía y nobleza en las fundaciones franciscanas de la provincia de Albacete

 MARIANO CECILIA ESPINOSA* - Universidad de Alicante ; GeMma Ruiz Ángel -Conservadora del Museo de Arte Sacro de Orihuela
El barroco en la capilla de Nuestro Padre Jesús de Orihuela

GLORIA CENTENO CARNERO* - Asociación Hispánica de Estudios Franciscanos (Sevilla)
Retablos mayores barrocos en iglesias conventuales franciscanas de Sevilla

JOSE FERNANDO GABARDÓN DE LA BANDA* -Centro de Estudios Universitarios Cardenal Spínola de Sevilla
El supuesto san Francisco de Velázquez del Museo de Bellas Artes de Sevilla. Análisis iconográfico

ANTONIO LUIS GALIANO PÉREZ* - Presidente de la Real Asociación Oficial de Cronistas Oficiales - Cronista oficial de la ciudad de Orihuela
Omega de la descalcez franciscana en Orihuela

JOSÉ MIGUEL GÁMEZ SALAS - Universidad de Jaén
Los conventos de San Nicasio y Santa Clara de Úbeda.

Ignacio José García Zapata - Universidad de Murcia
Devoción, capilla y fiestas en honor de la santa franciscana Caterina de Bolonia

JAIME GONZÁLEZ RODRÍGUEZ* - Universidad Complutense
Fr. Juan de Torquemada

MANUEL GRACIA RIVAS - Vice-Presidente Ejecutivo de Hispania Nostra ; ALBERTO AGUILERA HERNÁNDEZ* -Instituto de Estudios Borjanos (Zaragoza)
-Un ejemplo de corporativismo nobiliario en Broja (Zaragoza): La cofradía de San Francisco de Asís o de los Doce Hijosdalgos (Ss- XV-XIX)
--En torno a fray Antonio Varon y la enseñanza en el convento de San Francisco de Borja
JUAN LUQUE CARRILLO - Universidad de Córdoba
Obras en el convento de Santa Isabel de los Ángeles de Córdoba durante el reinado de Felipe II (1556-1598)

MANUEL MORALES MORALES - Asociación Hispánica de Estudios Franciscanos (Carmona, Sevilla); MANUEL DOMÍNGUEZ LARA - Asociación Provincial Sevillana de Cronistas e Investigadores Locales
Aguas Santas: Una advocación franciscana y sevillana en la Carrera de Indias y en el Nuevo Mundo

Antonio Moreno Hurtado* - Asociación Hispánica de Estudios Franciscanos (Málaga)
Fray Julián Chumillas (...-1697): Un polémico Comisario General de Indias

JOSÉ PALOMARES EXPÓSITO - Universidad de Jaén
Un soneto de Cervantes a San Francisco

FRANCISCO JAVIER QUINTANA ÁLVAREZ- Asociación Hispánica de Estudios Franciscanos (Cádiz)
--Algunas notas sobre el origen de la hacienda del convento de Santa Clara de Gibraltar
--Fray Juan de Cordobilla (OFM Disc.), amigo de Santa Teresa de Jesús, muerto y sepultado en Gibraltar

JEZABEL RAMÍREZ SORIANO - Universidad de Granada
Un lienzo barroco en la iglesia conventual de San Francico de Priego de Córdoba: “La Comunidad bajo el manto de la Inmaculada”

MARÍA TERESA RUIZ BARRERA* - Asociación Hispánica de Estudios Franciscanos (Sevilla)
Un viaje por la vida de San Francisco a través de la pintura barroca

MIGUEL VALLECILLO MARÍN, OFM - Asociación Hispánica de Estudios Franciscanos (Madrid). Convento de San Francisco el Grande de Madrid
Panorama editorial franciscano español

*Titulación de doctor/a.

CERTIFICADOS
Los alumnos matriculados que acrediten al menos la asistencia al 80% de las horas recibirán un certificado de asistencia, en el que constarán las materias y el número de horas del congreso (30).
Este congreso podrá ser convalidado por las universidades andaluzas según sus propias normativas reguladoras de los créditos.
TASAS: 80 € (cubren alojamiento en ambas sedes y almuerzos de los días 26-27 y 28 de julio).


Plazas limitadas
Fecha límite de inscripción: 15 de julio de 2016

TELÉFONO DE CONTACTO: 608 65 41 46